¿Qué es la difteria?

A raíz del caso de difteria que se ha producido en un niño de Olot (Gerona) y que ha tenido que ser ingresado en estado grave en la UCI del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona, bueno será por el bien de nuestra salud preguntarnos en qué consiste esta enfermedad, qué síntomas tiene, cómo se contagia y, sobre todo, qué podemos hacer para evitarla.

Antes que nada, hay que aclarar que se trata de una enfermedad casi erradicada de España, el último caso se produjo hace 28 años y el niño no estaba vacunado. Ya saben, las vacunas no son obligatorias, se recomiendan… pero ese es otro tema.

Las vacunas de rutina de la infancia y los refuerzos en adultos previenen la difteria.

Las vacunas de rutina de la infancia y los refuerzos en adultos previenen la difteria.

En primer lugar, según MedlinePlus, el sitio web producido por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la difteria es una infección aguda (súbita o grave) causada por la bacteria denominada Corynebacterium diphtheriae que “se propaga a través de las gotitas respiratorias, como las que se producen con la tos o los estornudos”.

Esta bacteria infecta comúnmente la nariz y la garganta, pero en algunos casos, la difteria infecta la piel primero y produce lesiones cutáneas (cambios en el color o textura de su piel). Una vez infectado, la bacteria produce toxinas que se diseminan por el torrente sanguíneo a órganos como el corazón o el cerebro y causan daño.

Entre los factores de riesgo para la difteria nos encontramos con los ambientes de hacinamiento (muchedumbre, aglomeración de personas), higiene deficiente y falta de vacunas.

Síntomas. Generalmente se presentan de 1 a 7 días después de que la bacteria se encuentre en el cuerpo. Principalmente son:

– Coloración azulada de la piel

– Secreción nasal acuosa y con sangre

– Problemas respiratorios, entre ellos: dificultad respiratoria, respiración rápida, sonidos respiratorios chillones (estridor)

– Escalofríos

– Tos perruna, ronquera

– Babeo (indica que está a punto de presentarse una obstrucción de las vías respiratorias)

– Fiebre

– Dolor al deglutir

– Úlceras en la piel (generalmente se observan en las áreas tropicales)

– Dolor de garganta (puede fluctuar de leve a intenso)

Y muy importante: es posible que no haya síntomas.

Tratamiento: La antitoxina diftérica se administra como inyección intramuscular o por vía intravenosa. Luego se trata la infección con antibióticos (penicilina y eritromicina).

Prevención: Si usted considera que ha estado en contacto cercano con una persona que tenga difteria, consulte de forma inmediata con el médico, quizá necesite antibióticos para evitar contraer la enfermedad.

Y por su salud, recuerde que las vacunas de rutina de la infancia y los refuerzos en adultos previenen la enfermedad.

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