Polémica con los tratamientos contra el ébola

Preocupados como estamos por la salud del religioso español repatriado a España y todo lo que está sucediendo con la evolución del virus del ébola en Africa y su posible expansión a otras partes del mundo, hay que saber que la compañía farmacéutica canadiense Tekmira Pharmaceutical (TKM) ha anunciado que las autoridades sanitarias estadounidenses han autorizado el uso de su tratamiento contra este virus en pacientes afectados.

El tratamiento TKM-Ebola se encuentra en la Fase I del ensayo clínico y sólo se ha probado en unos cuantos humanos voluntarios, que dieron alguna respuesta problemática en su salud, y en primates humanos previamente infectados, en los cuales se ha demostrado una protección del cien por cien.

La buena noticia es que ahora se ha permitido utilizar este tratamiento en pacientes infectados de una enfermedad que no tiene cura a día de hoy. La mala, como se ha dicho, es que está todavía en fase experiemental.

Por otra parte, una compañía californiana, Mapp Biopharmaceutical, está trabajando también en un medicamento contra el ébola con anticuerpos monoclonales que proceden de la planta de la nicotina. Se ha suministrado a los trabajadores de EEUU que contrajeron la enfermedad en Liberia y han mostrado signos de mejora en su estado de salud.

Aun así, su utilización no está exenta de polémica al considerarse que no hay pruebas concluyentes sobre su efectividad y que se puede estar tratando a los pacientes como “conejillos de indias”.

En cualquier caso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el brote de ébola como una emergencia de salud pública a nivel internacional y eleva a 961 los muertos por esta enfermedad.