La importancia del lavado de manos

Aunque aquí en España no le hemos prestado mucha atención, cada 15 de octubre desde el año 2008 se celebra bajo el auspicio de Naciones Unidas el Día Mundial del Lavado de Manos, un hábito vital para prevenir riesgos para la salud.

Con el objetivo de promover este gesto, desde la propia web www.lavadodemanos.es se explica que el lavado de manos con agua y jabón constituye una práctica básica de higiene que previene enfermedades como la diarrea, algunas infecciones respiratorias, como la gripe y la bronquiolitis, y otras más que se difunden a través de los gérmenes o virus que viajan en nuestras manos.

El lavado de manos, un hábito vital para prevenir riesgos para la salud.

El lavado de manos, un hábito vital para prevenir riesgos para la salud.

Hay que recordar que las manos, con las que tocamos y manipulamos todo lo que está a nuestro alcance, actúan con frecuencia como el transporte de organismos patógenos que se pueden contagiar de persona a persona o bien a través del contacto directo por otras superficies.

Por este motivo, ¿cuándo hay que lavar las manos con agua y jabón?

1.- Al preparar alimentos  o manipularlos.

2.- Después de tocar la tierra o animales.

3.- Después de utilizar el inodoro.

4.- A al cambiar pañales o antes de tocar a bebés.

5.- Si se está en contacto con ancianos o enfermos

6.- Por supuesto, tras estornudar o toser si se lleva uno la mano a la boca, nariz o cara.

7.- Tras viajar en transporte público.

8.- Después de estar en espacios cerrados y con mucha gente donde estamos más expuestos a los virus de dichas infecciones respiratorias y de otras.

9.- Al quitarnos o ponernos las lentes de contacto.

10.- Al llegar a casa.

Es, por tanto, recomendable para la salud un correcto lavado de manos, pero ¿cómo nos tenemos que lavar las manos de forma correcta?

Puede hacerse con agua fría, caliente o templada, pero que siempre, siempre, debe incluir la utilización de jabón o gel y un frotado por ambos lados de las manos, de los dedos y por debajo de las uñas.

Hay que hacerlo durante al menos 20 segundos. Luego hay que aclarar para que el agua arrastre toda la suciedad. El secado también es importante. En casa se puede hacer con una toalla (no olvidar cambiarlas con suficiente frecuencia) y si hay enfermos es mejor que tengan la suya propia. Lo mismo para los menores o las personas mayores.

Si estamos fuera de casa, en el ámbito público, hay que secarse las manos con los sistemas de ventilación o con toallas desechables de papel.