Consejos para elegir una residencia de la tercera edad

Los tiempos cambian. Las cosas ya no son como antes, cuando era normal que una persona mayor viviera con su hijo o hija. Ahora, muchas familias no pueden hacerse cargo por trabajo, tiempo o, simplemente, por la falta de preparación para tener convenientemente atendido a un mayor dependiente. La opción, entonces, más recomendable es acudir a una residencia de la tercera edad.

Lejos quedan los clichés de que estas residencias son siempre una experiencia traumática para la persona mayor, que antes podía sentirse abandonada, o para el resto de la familia, que arrastraban el sentimiento de culpabilidad por el mismo motivo. Aun así, para que este paso sea lo más natural posible, es muy importante saber elegir bien la residencia.

Hay que elegir la residencia que mejor se adapte a las necesidades del mayor.

Hay que elegir la residencia que mejor se adapte a las necesidades del mayor.

Estos son los 10 consejos que Complejos Residenciales Parque Dorado considera fundamentales para elegir una buena residencia:

1.- Es muy importante saber con qué médicos cuenta la residencia, de qué equipo médico dispone y si estará cubierto las 24 horas del día.

2.- Atención directa y contacto accesible e inmediato con el profesional adecuado a la necesidad del mayor.

3.- Es recomendable no tener límites en los horarios de comidas porque las limitaciones de los horarios laborales hace que solo podamos hacer visitas en horas de comidas.

4.- También es importante que el residente tenga libertad para salir al exterior con un familiar para, por ejemplo, ir a comer a su casa, a celebraciones familiares o, incluso, a dar una vuelta por la ciudad.

5.- Un teléfono de contacto, un correo, facebook o twitter para estar informado de la situación del familiar ante cualquier duda que pueda producir inseguridad sobre la atención que recibe.

6.- La residencia debe informar y facilitar la gestión de ayudas por pensión no contributiva, minusvalía o dependencia.

7.- Se hace también importante poder tener un cuidador o cuidadora elegido por los familiares en el propio centro.

8.- La residencia debe hacerse cargo de la gestión de las recetas del mayor, así como de los controles de sintrom y analíticas.

9.- No tener la obligación de pagar la residencia, por ejemplo, en vacaciones o si hay necesidad de ingreso en un hiospital.

10.- También, que exista la opción de que se tenga cubierta la asistencia en el hospital con cuidadores propios del centro que el residente ya conoce.

Para terminar, Parque Dorado señala que no hay que seguir todos los puntos uno por uno y que hay que elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades.