Qué es y por qué son tan importantes los sistemas de retención infantil

Hablábamos recientemente de que la reforma de la ley de Tráfico establece nuevas normas para, entre otros puntos, los sistemas de retención infantil (SRI), que serán obligatorios hasta que tengan 12 años o que midan 1,35 metros, que no está permitido que viajen en los asientos delanteros del coche, excepto si todos los traseros están ocupados por otros menores. En este caso, lo podrá hacer, pero siempre con un SRI.

Además, también hemos leído que en una semana, hasta un total 318 menores de doce años fueron detectados viajando en un vehículo sin usar ningún tipo de sistema de retención. De ellos, 83 ocupaban asientos delanteros y 235 iban en los de atrás. Recuerde que esta ley establece que un agente podrá inmovilizar su vehículo si no dispone del dispositivo de retención infantil adecuado a la edad y talla del menor.

Pero, ¿por qué son tan importantes los sistemas de retención infantil?

Según explica el Real Automóvil Club de España (RACE) en su web, el uso de estos sistemas reduce un 75% las lesiones en caso de accidente al evitar el impacto del menor contra otros ocupantes y contra elementos del vehículo. Tener al niño bien sujeto con la sillita correctamente anclada aumenta de forma notable la seguridad en caso de choque o frenazo brusco.

Un sistema de retención infantil puede tener diferentes modalidades: capazo, silla con arnés, elevador con respaldo o alzador. Se elegirá el más adecuado según la estatura y el peso del niño. En cualquiera de estos casos, y al margen de que está exigido por ley, su uso correcto es la mejor protección que puede llevar un menor cuando viaja a bordo de un vehículo.

Existen cuatro grupos de SRI  en función del peso y la edad del menor:

Grupo 0+ hasta 13 kg o desde el nacimiento hasta los 12 meses, aproximadamente.

Grupo 0/I de 0 a 18 kg.

Grupo I entre 9 y 18 kg o desde los 9 meses hasta os 4 años.

Grupo II/III entre 15 y 36 kg o desde los 3,5 años hasta los 12, aproximadamente.